La expresión "mate" tiene su origen en le vocablo quechua "mati" que quiere decir calabaza, los conquistadores españoles lo usaron para referirse a lo que los guaranies llamaban "caiguá" (káa = yerba, y = agua, gua = es un sufijo de procedencia) que quiere decir "lo que pertenece a la yerba", o "lo de la yerba".
Asignaron por extensión ese nombre a bebida elaborada a partir de la yerba (ilex paraguariensis), producto de su infusión. La calabaza utilizada es el fruto de la lagenaria vulgaris. para sorber la infusión se utiliza una cañita o bombilla, originalmente llamada tacuarí en cuyo extemo se colocaba una semilla ahuecada que servía de filtro. |
En tiempos de la conquista el mate fue prohibido por la Iglesia por considerar a la ilex paraguariensis "una hierba del demonio".
El ritual de la infusión practicado por los nativos resultaba una suerte de amenaza para los recién llegados europeos que desconocián tal práctica y sus efectos. Se condenó a los tomadores de mate por considerarlos "haraganes", sosteniendo que este rito paralizaba durante muchas horas al día sin otra justificación que el ocio.
De hecho todo intento de erradicación fracasó rotundamente.
Los indígenes de la Banda Oriental consiguieron yerba muy tempranamente a causa de sus intercambios con la población guaraní, desde entonces los habitantes de estas tierras practican la "ceremonia" de compartir la infusión. En el campo, en las ciudades, antes, después, durante el trabajo, en las playas y paseos, incluso en las calles, los uruguayos toman mate.
Su sabor amargo proviene de los taninos, la espuma, de los glicósidos y la acción estimulante, de la cafeína.
Un tomador de mate que participe en dos rondas de mate diarias, consume al año 14 gramos de cafeína. Cada quilo de yerba mate lista para ser utilizada contine 2,5 gramos de cafeína, un quilo de café contiene 2,6 gramos.
El Uruguay es porcentualmente el mayor consumidor de yerba mate del mundo, aquí la tradición de tomar mate puede considerarse un factor de identidad nacional. |
Una dupla inseparable
Si bien son muchos los países en la región que tienen esta bebida arraigada en sus tradiciones, para el uruguayo esta costumbre es algo muy particular.
El mate es más que una simple bebida, al que el uso del termo le brinda la portabilidad necesesaria para convertirse en un compañero permanente. Tan es así, que no existe prácticamente un lugar en donde el mate sea visto como cosa curiosa dentro de todo el territorio uruguayo.
Tanto en un paseo como haciendo cola para un trámite en una oficina pública o en un medio de transporte colectivo, uruguayo y mate se funden en una misma imagen.
El desayuno y la merienda son los momentos en los que con mayor frecuencia se toma mate, pero también puede tomarse como "aperitivo" momentos antes de almorzar o cenar, e incluso después. Por sus características energéticas, algunas personas rechazan su ingestión en horas al anochecer, pero también justamente por eso, estudiantes y trabajadores optan por acompañar con mate sus estudios o tareas cuando éstas requieren mantenerse despierto.
|